La jornada
Almería debate su modelo urbano. Así recogía Ideal la jornada a la que acudimos desde Berila.Studio, un encuentro que reunió distintas voces del urbanismo, la arquitectura y la Universidad para pensar cómo debe crecer la ciudad en los próximos años.
La jornada reunió diferentes perspectivas sobre la evolución de la ciudad y sobre los retos que plantea su crecimiento.
El debate abordó desde la evolución del planeamiento y el desarrollo de La Vega hasta el acceso a la vivienda, la rehabilitación del parque inmobiliario, la transformación del Puerto, la movilidad metropolitana, el papel de la Universidad y las infraestructuras necesarias para seguir generando actividad económica.
Una conversación especialmente oportuna en un momento en el que Almería afronta varias operaciones capaces de transformar de nuevo su estructura urbana.
Una ciudad que lleva décadas creciendo
Para entender la Almería actual hay que mirar primero a los planes que han configurado su crecimiento.
Javier recordó el papel determinante que tuvo el Plan General de 1987, especialmente a la hora de conectar las diferentes piezas de una ciudad que se encontraban bastante desarticuladas.
“El plan del 87 tuvo que abordar una primera función muy importante, que fue la de unir las distintas piezas que se encontraban en el territorio y que estaban bastante desarticuladas.”
JavierLa Avenida del Mediterráneo, la conexión con Los Molinos y el crecimiento hacia el norte fueron algunas de las operaciones que contribuyeron a completar la malla urbana.
El Plan General de 1998 continuó ese proceso y acompañó nuevos desarrollos, especialmente en zonas como La Vega y la parte alta de la Rambla.
- 1987Plan General
Unir piezas desarticuladas: Avenida del Mediterráneo, Los Molinos y crecimiento hacia el norte.
- 1998Plan General
Nuevos desarrollos en La Vega y la parte alta de la Rambla.
- HoyCiudad existente
Renovar, reconstruir y reaprovechar el parque construido.
Manuel destacó precisamente el desarrollo de La Vega como uno de los ámbitos que ha tenido mayor éxito residencial frente a otras áreas previstas por el planeamiento.
La conversación permitió también poner en valor una característica particular de Almería: el crecimiento sostenido de población durante décadas.
“Afortunadamente llevamos prácticamente 80 o 90 años administrando crecimiento.”
La Rambla fue uno de los ejemplos utilizados para explicar cómo una actuación urbanística puede modificar la relación entre diferentes partes de la ciudad. Su urbanización permitió unir zonas que anteriormente estaban separadas.
Crecer, pero también mejorar la ciudad existente
Uno de los debates que recorrió la jornada fue si el crecimiento de Almería se ha traducido siempre en una mejora proporcional de su calidad urbana.
La respuesta no pasa únicamente por construir nuevos desarrollos.
Luis puso el foco en los condicionantes geográficos de la ciudad y señaló que buena parte de los nuevos crecimientos están determinados por sus propios límites físicos. El mar y la topografía condicionan hacia dónde puede seguir creciendo Almería.
Precisamente por ello, adquiere especial importancia otra cuestión que apareció durante el debate: qué podemos hacer con la ciudad que ya tenemos.
“Aprovechar el parque inmobiliario existente.”
El suelo es un recurso no renovable y, ante esta realidad, la renovación interior de la ciudad adquiere un papel cada vez más importante.
- ¿Qué ocurre con los edificios que dejan de utilizarse?
- ¿Qué nuevos usos pueden albergar?
- ¿Es posible rehabilitarlos y adaptarlos a las necesidades actuales?
La apuesta planteada durante la jornada fue clara: renovar, reconstruir y reaprovechar.
No se trata únicamente de reformar edificios, sino de mantener vivo el parque construido, transformar usos y recuperar espacios que han quedado vacíos o infrautilizados.
Vivienda: cada edificio también contiene un proyecto de vida
Hablar de urbanismo implica necesariamente hablar de vivienda.
El acceso a una vivienda asequible se ha convertido en una de las principales preocupaciones para las generaciones más jóvenes y durante la jornada se abordaron las dificultades que existen actualmente para producir vivienda a precios accesibles.
Manuel explicó que el precio final no depende únicamente del suelo. También intervienen en el proceso:
- Los costes de construcción
- Los materiales
- La financiación
- Los impuestos
- Los honorarios
- La falta de profesionales cualificados
A ello se suma el tiempo necesario para desarrollar y tramitar un proyecto.
La cuestión, por tanto, no es únicamente cómo reducir el precio de venta, sino cómo conseguir que todo el proceso de producción de vivienda sea más eficiente.
La rehabilitación del parque existente aparece aquí como una de las posibilidades, pero también la industrialización, la mejora de los procesos y la transformación de edificios para nuevos usos.
Porque, en definitiva, cada vivienda significa un nuevo proyecto de vida.
El Puerto y la oportunidad de volver a mirar al mar
Almería tiene una condición territorial excepcional:
Sin embargo, la relación de la ciudad con el mar sigue estando condicionada por determinadas barreras, especialmente en el frente portuario.
Luis puso el foco precisamente en la actual valla del Puerto:
“Todo el frente del puerto debería estar abierto a la ciudad, sin valla.”
LuisLa transformación del frente portuario aparece así como una de las grandes oportunidades urbanas de Almería.
Manuel señaló el potencial del proyecto Puerto-Ciudad como catalizador de actividad turística, especialmente en una ciudad cuya planta hotelera todavía tiene margen de crecimiento.
“Tengo confianza en que sea un catalizador del turismo.”
ManuelLa experiencia de otras ciudades portuarias demuestra que estos espacios pueden pasar de funcionar como límites a convertirse en nuevos lugares de relación entre la ciudad y el mar.
En Almería, el reto será definir qué usos queremos incorporar y cómo conseguir que este nuevo frente forme parte de la vida cotidiana de la ciudad.
Una ciudad atractiva, pero con deberes pendientes
La conversación abordó también una cuestión especialmente relevante para el futuro: ¿es Almería una ciudad capaz de atraer inversión?
La ciudad cuenta con importantes atractivos: clima, playa, calidad de vida y una población relativamente joven.
Pero también existen déficits que condicionan esa capacidad de atracción. Entre ellos, las comunicaciones y determinadas infraestructuras.
La conexión con Madrid continúa siendo una de las asignaturas pendientes señaladas durante la jornada, especialmente para profesionales y jóvenes que podrían plantearse desarrollar aquí su proyecto de vida.
También se puso el foco en la infraestructura eléctrica, que puede convertirse en un condicionante para nuevas implantaciones.
Javier insistió en la necesidad de disponer de suelo para espacios productivos y mejores infraestructuras. Y señaló una de las singularidades territoriales de Almería:
“Somos posiblemente la única ciudad que vamos a tener ferrocarril de alta velocidad, puerto internacional y un aeropuerto en un radio de ocho o diez kilómetros.”
JavierEl potencial está ahí. El reto consiste en convertir esa posición en actividad económica, empresas y oportunidades.
La actividad económica como condición para el crecimiento
El crecimiento de población necesita estar acompañado de oportunidades.
Javier insistió en que no basta con generar vivienda si no existe una base económica capaz de sostener ese crecimiento.
“La gente solo vendrá a vivir si tiene oportunidades de trabajar y oportunidades económicas.”
JavierDe ahí la importancia de disponer de suelo productivo, mejorar las infraestructuras y atraer nuevas actividades.
La competencia entre territorios por la implantación de empresas es cada vez mayor, y Almería necesita aprovechar sus condiciones particulares para posicionarse en ese escenario.
Agricultura, tecnología, investigación, turismo y nuevas actividades económicas forman parte de las posibilidades que se abren para la ciudad.
La Universidad también construye ciudad
Pilar puso el foco en otro de los agentes fundamentales del desarrollo urbano: la Universidad de Almería.
Desde su creación, la Universidad ha crecido junto a la ciudad y actualmente tiene una presencia importante en su vida económica y social.
Los estudiantes no solo ocupan las aulas. Viven en Almería, alquilan viviendas, consumen, participan en actividades culturales y forman parte de la actividad cotidiana de la ciudad.
A ello se suma el trabajo de investigación y colaboración con empresas. La apuesta por el postgrado, la investigación y la relación con el tejido empresarial puede reforzar el papel de la Universidad como motor de conocimiento e innovación.
También se habló del desarrollo de un Smart Campus, basado en la incorporación de tecnología e inteligencia para mejorar el funcionamiento del campus. Pero con una premisa importante:
“La idea es conseguir toda esa gestión inteligente, pero pensada para las personas.”
PilarLa Universidad también trabaja en la recuperación y adaptación de edificios existentes y en la posibilidad de abrir determinados espacios a la sociedad almeriense.
Sostenibilidad desde la arquitectura
La sostenibilidad ocupó también un espacio importante dentro del debate.
Luis defendió que la eficiencia energética debe comenzar en las propias decisiones de proyecto.
“La sostenibilidad debe partir de la disposición arquitectónica de los edificios.”
LuisEn Almería, cuestiones como la orientación, la ventilación cruzada, la relación con los espacios exteriores y el aprovechamiento de los vientos dominantes pueden reducir las necesidades energéticas de los edificios.
Es una cuestión especialmente relevante en nuestro clima.
La sostenibilidad no debería incorporarse únicamente mediante sistemas tecnológicos una vez terminado el edificio. Debería formar parte de su concepción desde el primer momento.
Una ciudad conectada
La movilidad metropolitana fue otro de los asuntos tratados.
La relación con municipios como Roquetas de Mar, Níjar, Viator o La Cañada plantea diferentes necesidades y dificultades.
En el caso de Roquetas, la proximidad y el volumen de población generan una demanda importante de conexiones, aunque la orografía hace que determinadas soluciones sean especialmente complejas.
Desde la Universidad se insistió también en la necesidad de avanzar hacia una movilidad más sostenible y reducir la dependencia del vehículo privado.
La conexión entre la ciudad y su área metropolitana será fundamental para mejorar la accesibilidad a la Universidad, a los centros de trabajo y a los servicios.